¿Democracia o miedo? Razones y sinrazones del No a la inscripción del Movadef

Desde su nombre,  el  Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales, MOVADEF, desafía el entendimiento. Que el PCP- Sendero Luminoso, una agrupación que no sólo nunca creyó en los derechos humanos sino que los repudió como un invento del “imperialismo” y la “burguesía reaccionaria” – y es responsable de más de 31,000 muertos– se reinvente ahora en nombre de los “derechos fundamentales” es de un cinismo aberrante. No porque creamos que no deban tener derechos, sino porque los reivindican oportunistamente. Sendero Luminoso, premunido hoy de una nueva identidad, el Movadef, aspira hoy a entrar en el juego democrático sin un atisbo de arrepentimiento por el baño de sangre que ocasionaron, aduciendo que lo que pasó en los ochenta y parte de los noventa fue una guerra, y que “en toda guerra hay muertos”.

Su principal objetivo es la liberación de sus militantes a través de una “amnistía general de civiles, policías y militares de la guerra interna” (http://www.afadevig.org/) objetivo que de imponerse  echaría por la borda una de las pocas cosas de las que nuestra precaria democracia puede enorgullecerse: juicios reconocidos como internacionalmente ejemplares y por los que hoy purgan condena un ex-presidente por delitos de lesa humanidad; su asesor y jefe de la mafia  de corrupción más grande de la historia republicana; y el cabecilla del movimiento terrorista insurgente más letal de América. El Movadef propone abrir las cárceles y hacer “borrón y cuenta nueva. Se trata pues de un proyecto repulsivo que merece una condena enérgica.

En las últimas semanas una serie de sectores de  la opinión publica limeña: partidos, autoridades, juristas,  organizaciones de derechos humanos y medios  se pronunciaron abrumadoramente para que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) rechace la solicitud de inscripción del Movadef como partido político.  El JNE la rechazó dos veces y el proceso estaba siguiendo su curso de apelaciones cuando sorpresivamente el Movadef desistió de la apelación argumentando “persecución política” (http://lamula.pe/2012/02/01/movadef-renuncio-a-ser-partido-politico/jackhurtado) . Este lenguaje no tiene sustento, y las razones de su abandono del caso se van a continuar debatiendo. Pero lo que sí hubo fue un cargamontón mediático para presionar al JNE a que tome una decisión. Y este cargamontón motiva las siguientes reflexiones.

Quisiera aclarar, ante todo, que es importante diferenciar la condena ética al Movadef del  rechazo su inscripción como partido. La condena ética puede hacerla (o no hacerla) cada quien, y nuestra posición personal es obviamente, y ha sido, de un rechazo contundente a dicho proyecto (http://lamula.pe/2012/01/20/cecilia-mendez-sobre-movadef-meterlos-en-el-sistema-legal-es-una-manera-de-derrotarlos/claudiapollo).  Pero la inscripción es un asunto legal, que le compete decidir al JNE de acuerdo a las leyes vigentes. Sin embargo, si de algo no se habló en la campaña mediática fue de las leyes.  Veamos un poco lo acontecido en el terreno legal.

El 28 de Noviembre del 2011 el JNE emite su primer rechazo a la inscripción del Movadef como partido político, por considerar su ideología un “defecto insubsanable”, además de inconstitucional, ya que  “la adopción del Pensamiento Gonzalo implica necesariamente una acción violenta y no solo una línea ideológica”. http://www.scribd.com/doc/78182824/Jurado-Nacional-de-Elecciones-Resolucion-sobre-MOVADEF Pero observando detenidamente la cita, y haciendo un esfuerzo por hacer abstracción de a quién se refiere, nótese la incongruencia conceptual: “que el pensamiento (…) implica  necesariamente una “acción violenta”. ¿Pensamiento = acción?  No tardó el Movadef en retrucar, citando el artículo  2 de la Constitución que  “prohíbe la persecución por ideas o creencias y garantiza la libertad de expresión y pensamiento” http://www.afadevig.org/comunicados-y-notas-de-prensa/48-ano-2012/309-resolucion-del-jurado-nacional-de-elecciones-del-5-de-enero-del-2012.html

Todo indica que el JNE  reconoció los problemas con dicho argumento, y procedió a anular la citada resolución instando al Registro Único de Partidos (ROP, parte del JNE) a que emita un pronunciamiento “integral” que incluya todos los considerandos de la ley “sobre la solicitud de inscripción de un partido” (http://portal.jne.gob.pe/prensaypublicaciones/archivonoticias/Paginas/JNEDISPONEQUEROPEMITANUEVOPRONUNCIAMIENTOSOBRECASOMOVADEF.aspx). Este se produjo el 20 de Enero, en que el JNE vuelve a rechazar la inscripción del Movadef, pero enfatizando esta vez razones técnicas, tales como no cumplir con el número de comités provinciales, duplicación de militancia partidaria y falsas direcciones de los comités (pocos días después el Movadef desiste de apelar a esta sentencia).http://portal.jne.gob.pe/prensaypublicaciones/archivonoticias/Paginas/ROPRECHAZAINSCRIPCIONDEMOVADEF.aspx ).

Pero el argumento de fondo, el  más sonado en los medios para justificar el rechazo a la inscripción del Movadef, fue su carácter antidemocrático. Se ha dicho que es un “suicido de la democracia” o un “exceso de la democracia” permitir que se inscriba.  Pero podría argumentarse también que no es muy democrático exigirle al JNE que resuelva de una determinada manera, porque se trata de un poder del Estado que debe sujetarse a las leyes existentes,  no a las que quisiéramos tener. Y lo que revelan la lectura de las resoluciones del JNE es que las leyes vigentes no le han dado herramientas suficientes para sustentar el rechazo de la inscripción por la vía ideológica.  El único texto al que pudo asirse el Registro Único de Partidos para argumentar que el “Pensamiento Gonzalo” es una ideología terrorista –y esto es importante que lo sepan quienes andan distorsionando a su conveniencia el informe de la CVR–  ¡fue precisamente el Informe de la CVR!,  http://www.scribd.com/doc/78182824/Jurado-Nacional-de-Elecciones-Resolucion-sobre-MOVADEF, http://www.cverdad.org.pe/ifinal/index.php.

Otro argumento legal que se esgrimió en los medios fue el artículo 14 de la Ley de Partidos Políticos, de acuerdo a la cual si un partido ejerce o predica la violencia, el terrorismo,  y el narcotráfico  será declarado ilegal. Pero lo que no se decía es que esta cláusula se refería a los partidos ya inscritos. Lógicamente, para que un partido pueda ser declarado ilegal ¡primero tiene que existir legalmente!(http://www.limanorte.com/docs/28094_Ley_de_Partidos_Politicos.pdf). Esto, por supuesto, fue usado en su Defensa por los abogados del Movadef.

Se le increpó asimismo al Movadef (en la resolución posteriormente anulada del JNE del 28 de Noviembre) no cumplir con el acápite 2 de Ley de Partidos, que  exige que estos tenga como uno de sus objetivos la defensa de los “derechos humanos (…)  el sistema democrático y los tratados internacionales a los que se adhiere el Estado”. (http://www.limanorte.com/docs/28094_Ley_de_Partidos_Politicos.pdf)   Pero, si ese es el caso, , con la misma lógica que hoy se rechaza al Movadef no se debió permitir la inscripción de Fuerza 2011, el partido de Keiko Fujimori, que ha avalado un golpe de estado y escuadrones de la muerte,  que busca liberar a un preso condenado por violación de los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, y que al igual que Movadef no se ha arrepentido de sus crímenes, y los llama más bien “excesos”.  La diferencia es que el fujimorismo al buscar inscribirse escondió sus verdaderos fines, pero el Movadef no. ¿Es, entonces, más fácil entrar en el sistema democrático si se miente? Por eso, creo que el JNE actuó coherentemente al anular su propio dictamen inicial, basado en argumentos ideológicos, y optó por dar batalla por el lado de las formalidades técnicas.

Y digo que es coherente porque la verdad, y debemos asumirla, es que la Ley de Partidos establece exigencias de fondo que ningún partido cumple. Si se aplicara, muchos no podrán inscribirse, y otros tendrían que ser declarados ilegales. Entonces, o se sincera la ley, o se sincera la sociedad.  Pero no sólo la ley no se cumple, ¡sino que pareciera que se aplica al revés! Pues nadie que observa, desde fuera,  cómo operan los partidos en el Perú, podría imaginar que la ley les exige velar por la “vigencia de los derechos humanos” y los “tratados internacionales”, ya que si esta causa existe en el país no es gracias sino a pesar de los partidos.  Recuérdese como éstos rechazaron acremente el Informe de la CVR cuando se publicó en el 2003, pese a tener un carácter oficial, y pese a ser el documento más importante de nuestra historia desde el punto de vista de los derechos humanos, además del documento más completo sobre nuestro pasado reciente http://www.cverdad.org.pe/ifinal/index.php. Hoy la campaña por censurar su lectura y distorsionar sus contendido continúa por parte de quienes dicen defender la democracia,  con acusaciones absurdas de que éste es indulgente con el terrorismo (http://diariocorreo.pe/columna/64736/cvr-en-el-colegio-no.

El problema principal con la campaña para la no inscripción del Movadef, creo yo, es que se planteó como una dicotomía entre “la democracia” versus  el Movadef; “todos” contra el Movadef, dando así, sin proponérselo, en la yema del gusto al “pensamiento Gonzalo”, que siempre buscó polarizar la sociedad para victimizarse y conseguir adeptos: o ellos o nosotros. ¿Pero realmente puede decirse que se trató de “la democracia” contra el Movadef, cuando entre quienes se sumaron al coro del “no a la inscripción” hubo sectores con trayectorias profundamente antidemocráticas? ¿A caso el Movadef es el único partido en promover el olvido, la amnistía y la impunidad?  ¿No fue nuestro propio ex-presidente, líder del partido más longevo, el primero en oponerse a la construcción de un Museo de la Memoria? ¿Acaso no promovió una ley de amnistía para los miembros de las fuerzas armadas? ¿Acaso no inició su segundo gobierno haciendo un llamado  a la restitución de la pena de muerte y se despachó a su gusto con frases racistas y denigratorias contra los ciudadanos, a quienes concebía en una escala de “primera” y “segunda clase”? (http://www.youtube.com/watch?v=nQzFEJ14L7M), http://reflexionesperuanas.lamula.pe/2011/07/25/rp-366-garcia-y-los-peruanos-cinco-anos-despues/reflexionesperuanas ¿Tan pobre es nuestro concepto de democracia que basta decir “no a la inscripción del Movadef” para pasar por demócrata y sentirse autorizado a hablar en nombre de ella?

Por todo ello, creo que lo que estuvo detrás de la campaña del “no a la inscripción” no fue un debate, ni legal ni moral. Fue un gran miedo. Y el miedo enceguece, simplifica, y niega. Hace tan solo dos semanas un diario decía en primera plana “Movadef, Partido Fantasma”,  “seguidores del terror sólo o existe en el papel”: http://www.larepublica.pe/impresa/larepublica-lima-21-01-2012 . Flaco favor a los estudiantes de las universidades públicas, como San Marcos, a aquellos que realmente quieren estudiar, pero ven como cada día el Movadef gana terreno en sus claustros, con la complicidad  o aquiescencia de profesores y autoridades de la propia institución.

Negar,  banalizar, fue el mismo error que pagó tan caro el presidente Belaúnde cuando a inicios de la década del ochenta Sendero lanzó sus primeros ataques terroristas; Belaúnde dijo entonces que debía tratarse de  “infiltración comunista extranjera”. Y lo que vino después lo sabemos. Un buen antídoto para quienes se empeñan en imaginar a Sendero como un engendro de otro planeta es el libro reciente de la historiadora canadiense Jaymie Patricia Heilman, Before The Shining Path (Stanford University Press, 2010), donde concluye que muchos de los rasgos que se asocian con Sendero­ – autoritarismo, desprecio por los campesinos, racismo mesianismo,  autoritarismo, sevicia, gamonalismo –  eran prácticas habituales de otros partidos que operaban en Ayacucho antes de Sendero y anidaban en el seno de la sociedad y la política en las décadas previas.

Quiero decir con todo ello que ya basta de apuntar con el dedo al otro lado. Es tiempo de hacer un examen interno como país y éste pasa por reconocer que ya no estamos en guerra. Más allá de las palabras con las que se ha pronunciado el Movadef, observemos sus hechos. Ellos pueden gritar “Pensamiento Gonzalo” todo lo que quieran, pero este es un tema que ni definen, ni mencionan siquiera en su “declaración fundadora” de Mayo del 2010 (http://www.scribd.com/doc/35825462/CONVENCION-NACIONAL) ; lo que está claro es que reclaman un papel en el teatro de la democracia con un libreto que ya hemos visto en otros políticos: apelar al lenguaje de los derechos sólo cuando les conviene. Basta traer a colación las imágenes de una Martha Chávez defendiendo la Constitución, como ejemplo. Hoy los jóvenes seguidores de Abimael no se cubren el rostro ni se esconden en los cerros como hace tres décadas; corean abiertamente sus lemas (http://lamula.pe/2012/01/24/los-jovenes-del-movadef-y-la-ideologia-del-peligro/lamula). No dinamitan las ánforas electorales como lo hicieron en 1980; más bien buscan firmas para la inscripción de su partido, pero el miedo nos hace ver bombas allí donde hay planillones, lo cual nos lleva, a su vez, a negarles con vehemencia ese derecho. Hoy Artemio en el Huallaga admite que fue derrotado, que la vía armada “ya fue” http://idl-reporteros.pe/2011/12/06/entrevista-a-artemio-en-el-huallaga/. Estos  hechos ¿no son en sí una muestra que la democracia electoral ha terminado imponiéndose? ¿Y es acaso el Perú el único país donde algo así ha ocurrido? ¿Es preferible entonces arrinconarlos a la clandestinidad y que se encarguen de ellos la policía y el servicio de inteligencia?  ¿No es mejor dar la pelea dentro del sistema, con las leyes?  ¿O, por tratar de evitarla, se van a dar razones para una segunda guerra?

Hoy el Movadef ha renunciado a su intento de convertirse en partido, pero no nos extrañe que vuelva a intentarlo nuevamente Si eso sucede y se le declara ilegal, un grupo con tal prontuario ¿se va amilanar por eso?  Piénsese en la historia del APRA, tantas veces proscrita, para luego volver con batería recargada a gobernarnos dos veces. Condenar no basta.  Proscribir no resuelve. Censurar no elimina el problema. Las ideas equivocadas se combaten con argumentos. Pero para argumentar hay que educarse, y eso es lo que no queremos hacer. Al final, una democracia holgazana que se dedica a proscribir a quienes revelan sus propósitos y abre la puerta los que mienten está condenada a quedarse en pañales para siempre.  Solía decir Carlos Iván Degregori que una de las razones por las que los jóvenes se sentían atraídos por SL cuando esté surgió en Ayacucho era porque se trataba del única agrupación política que hacía lo que decía, en un país donde nadie lo hacía.

El verdadero suicidio de la democracia es, entones, no hacer los cambios necesarios para canalizar las demandas sociales embalsadas por décadas; seguir ganando elecciones para gobernar con el programa de los que las pierden; sucumbir a la inercia. El gobierno tiene una enorme responsabilidad en ello, pero cada ciudadano y ciudadana debe comprometerse.  Y si el miedo es un obstáculo, sólo el conocimiento puede vencerlo. “Un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla” es un lema que siempre debemos tener presente. La primera tarea, entonces,  es ejercer la memoria, y creemos en este sentido muy positiva la propuesta de la ministra Patricia Salas de difundir el Informe de la CVR en los colegios.

Para terminar, y ya que parece tan difícil salir de la guerra, vale saber al menos quién es el enemigo. Yo creo honestamente, como Thich Nhat Hanh – aunque me ha tomado mucho tiempo entenderlo – que “un ser humano nunca  es nuestro enemigo”.  Un grupo humano no es nuestro enemigo. El enemigo es un atributo humano: es el odio, el miedo, la mezquindad, la mentira, el olvido. Llámenme idealista. Llámenme como que les parezca. Yo estoy convencida de que sólo identificando correctamente al enemigo podremos librar la batalla correcta.

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Reflexiones al Final de Un Año en que Estuvimos al Borde del Abismo

Se fue un año en el que muchos en el país nos sentimos al borde de un abismo. Por una diferencia estrecha,  y remontando la peor guerra sucia mediática que se tenga memoria, logramos tener a Ollanta Humala y no a Keiko Fujimori de presidente.  ¿Qué tanta diferencia había realmente entre ambos? Nunca imaginé que llegaría a formularme esta pregunta. Ahora creo que sólo con el tiempo lo sabremos.

Hoy se respira cierta calma pero también mucha incertidumbre sobre el rumbo de la política.  Algunos están contentos con el giro conservador de Humala – especialmente quienes no votaron por él, o quienes votaron por él “tapándose la nariz”.  Otros –y especialmente quienes firmamos manifiestos contra el retorno del fujimorismo y apoyamos (de cerca o de lejos) la marcha por la democracia y  contra la corrupción del 26 de Mayo–  le reclamamos al presidente que honre sus promesas de cambio social y lucha contra la corrupción sin ceder a las presiones de los grupos enquistados en el poder desde hace unas buenas décadas.

Hay visos de guerra sucia y riesgo de impunidad en el paisaje: la llamada “ley mordaza” aprobada por el Congreso es sólo un ejemplo, agravado por la frase del presidente pronunciada el 9 de Diciembre en Quina, campo de la célebre batalla de Ayacucho: que “el soldado está más allá del bien y del mal”. ¿Exabrupto emotivo? El presidente no lo ha aclarado y eso es preocupante. La “patria” no puede ponerse como pretexto para la impunidad.  Especialmente porque como sabemos por quienes conocemos los documentos militares de la época de la independencia, los jefes militares más prestigiosos, aquellos que lograron el apoyo y lealtad de muchas poblaciones campesinas, fueron quienes advertían a sus soldados a no atentar contra poblaciones indefensas y supieron reconocer sus contribuciones. Esos jefes sabían de qué lado debían estar los soldados. Entonces, si como el presiente lo afirmó en el mismo discurso  ”ejército debe fundirse a su historia”, no hace falta ir hasta el tiempo de los incas para tener a quien emular.

Por tanto, los ciudadanos y las ciudadanas no debemos bajar la guardia.  Humala no debe olvidar nunca por qué fue elegido y nosotros tenemos la obligación de recordárselo: “No a la corrupción” fue el principal lema que usó para diferenciarse de sus rivales políticos, y especialmente de Keiko Fujimori. Por eso recibió un respaldo firme de  millones de peruanos.

En este tema tenemos también una historia importante que recordar: aquella de la capacidad de indignarnos. La marcha del 26 de Mayo, realizada a nivel nacional y donde participaron de manera prominente los jóvenes, tiene un antecedente en La Marcha de los 4 Suyos. Cualquier historia de la democracia en el Perú tendrá que registrar esos momentos. Pero no deben quedarse en “momentos”. Este legado de la política pacífica en las calles debemos defenderlo, porque somos un país cuyas instituciones publicas están lejos de canalizar los derechos ciudadanos. Las fuerzas democráticas deben pasar de las calles al parlamento y a las instituciones del Estado. De otra forma, los ciudadanos perderán fe (o lo que les quede de ella), en las elecciones como un medio de obtener la justicia y democracia, y volverá la seducción de las armas. Y entonces, ¿quiénes serán los culpables?

Por eso, como diría Vallejo “!Hay, hermanos, tanto que hacer!” En este panorama, el país nos necesita a todos y todas, y no le podemos ser indiferente. Les deseo a tod@s  un excelente año 2012.

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La Maldición del Oro: Video del NY Times sobre Yanacocha

“Para conseguir 1 onza de oro se necesita mover 30 toneladas de tierra”, admite un empresario de Newmont, la empresa que explota el oro en Yanachocha.

Este informativo reportaje del New York Times, que data del 2005, cuenta la historia de Newmont, cómo llegó al Perú, y por qué hay tanta desconfianza en Cajamarca por sus actividades.

Hablan empresarios peruanos y estadounidenses, campesinos, abogados y periodistas, muchos de ellos muy conocidos en nuestro medio. Hasta Montesinos está metido en la historia. Importantísimo para opinar con fundamento.

Primera parte.

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Segunda parte.

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Tercera parte.

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Para los que leen inglés, una versión sin interrupciones y en mejor resolución se encuentra aquí: http://www.pbs.org/frontlineworld/stories/peru404/

Se transmitió en la televisión pública de EEUU  (PBS, Public Broadcasting Service) con el título de  ”Peru: The Curse of Inca Gold” Duración aproximada 30 minutos. ¡Difúndelo!

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“YO SOY EL PRESIDENTE DE TODOS Y TENGO QUE TRATAR A TODOS CON IGUAL RESPETO”

El tono conciliador, pero firme en su compromiso con los sectores sociales más desatendidos, ha marcado las primeras declaraciones del presidente electo, empezando por el mitin en el cual celebró su triunfo electoral la noche del 5 de Junio. En una entrevista ofrecida a Patricia Janiot, de CNN en Español, dos días después de  las elecciones, Ollanta Humala despeja dudas sobre su ideología, sus diferencias con el etnocacerismo, con su padre y con Velasco. También señala claramente las pautas que marcarán su gobierno: concertación en los frentes interno y externo, “buena vecindad” latinoamericana, lucha contra la impunidad y preferencia por los más desatendidos.

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Después de todo el lodo (y es poco decir) que le cayó encima en una de las campañas electorales más sucias de la historia, Ollanta Humala se aleja de cualquier revanchismo para ofrecer un mensaje conciliador que no puede sino ser positivo en una sociedad tan fracturada como la peruana: ”Soy el presidente de todos y tengo que tratar a todos con igual respeto y sobre todo darles más atención a los desamparados”, declaró.

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Algunos comentaristas que apostaron por Humala como el “mal menor” se han inhibido de mostrarse alegres  con  su triunfo aduciendo, tácitamente, que una esencia “populista y autoritaria”  caracterizaría al presidente electo, y  le siguen exigiendo “pruebas” de su vocación democrática. El tiempo dirá quien se equivocó. Pero yo me alegro, y mucho, porque el cambio de mando se vislumbra positivo. El mensaje conciliador de Humala contrasta el lenguaje confrontacional del actual presidente, que ha gobernado para su “ego colosal”, con una obsesión por  su imagen en el exterior y  un profundo desprecio por el ciudadano común, a quien llamó “perro” por atreverse a reclamar sus derechos.

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Palabras bonitas son fáciles de pronunciar, dirán quienes  creen que ha triunfado “la demagogia”. Pero yo discrepo. En el Perú lo que está a la orden del día en política, de un tiempo a esta parte (como lo demuestra la virulencia esta campaña electoral), es la palabra enconada e hiriente. Y si, como dice la  teórica Judith Butler,  ”las palabras crean la realidad que nombran”, el cambio en la realidad y en las percepciones ya ha empezado a producirse. La esperanza también es un derecho.  Entrevista a Ollanta Humala parte I, CNN 7 de Junio, 2011Entrevista a Ollanta Humala parte II, CNN 7 de Junio 2011Entrevista a Ollanta Humala parte III, CNN 7 de Junio 2011

En este enlace la transcripción de la entrevista

http://www.larepublica.pe/07-06-2011/humala-el-pueblo-podra-revocar-los-congresistas-y-al-presidente-de-la-republica?tipo_electorales2011=electorales

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Manipulación de los derechos humanos y el voto por Humala

Ernesto De la Jara describe  el uso  oportunista que hace el fujimorismo del discurso de los derechos humanos con motivo de la coyuntura electoral.  Opina por qué  el “No a keiko” no es suficiente y por qué un voto nulo o viciado no sería  lo más apropiado. Sus razones para votar por  Humala son especialmente elocuentes, proviniendo de una persona que ha sido crítica de su candidatura precisamente por estar el candidato cuestionado en el tema de derechos humanos.  Reproduzco en su integridad el artículo y lo recomiendo especialmente a los indecisos para este domingo.

MANIPULACIÓN POLÍTICA DE LOS DERECHOS HUMANOS

por  Ernesto de la Jara

No sé si debo reírme o indignarme cuando veo cómo Expreso, Correo, La Razón o los medios de Martha Meier (El Comercio, Perú21 y otros), y sus personajes más representativos, usan los derechos humanos para defender a la dictadura de Fujimori y Montesinos.

Cinismo sin límites ¿Cuándo alguno de ellos ha dicho si quiera una palabra en relación a las miles de violaciones de derechos humanos que en el Perú se han producido entre comienzos de los 80 y fines de los 90? Hemos tenido casi el record mundial en personas desaparecidas; más de 15,000 inocentes han pasado por las cárceles, injustamente acusados de terrorismo; miles de ejecuciones extrajudiciales, torturas, violaciones sexuales, etc., etc., etc. ¡Mutis!

Igual frente a la existencia de dos grupos asesinos creados desde el gobierno para matar como parte de la estrategia antisubversiva: el Comando R.F durante el gobierno de García y el Colina, justamente, en los 90.

¿Alguna preocupación les hemos escuchado frente a las miles de fosas comunes que ya se tienen identificadas, y que no se procede a exhumar por falta de voluntad política?

No, solo silencio absoluto, justificación y hasta celebración. “Son los costos de toda guerra”. “Para hacer tortillas hay que romper huevos”. “Algo habrán hecho”. “Con tal de que nos salven de la subversión…” “¿Por qué respetar los derechos humanos de quienes no lo respetan?” “Indubio pro societatis”.

Obviamente tampoco se han preocupado de las víctimas policiales y militares, a quienes se les mandaba a combatir a uno de los grupos más sanguinarios de la historia de la humanidad (Sendero Luminoso), pese a su juventud, a su falta de preparación, sin equipos adecuados y sin siquiera saber a qué tipo de insurrección estaban combatiendo. Mientras que sirvieran de carne de cañón o de barrera de contención, todo estaba bien. ¿O alguna vez hicieron alguna acción por aquellos miembros de las Fuerzas Armadas que quedaban lisiados, o por sus viudas? También un silencio absoluto. Sólo los exhibían para atacar a los defensores de derechos humanos, diciendo que ellos se ocupaban exclusivamente de los terroristas; pero lo cierto es que nunca hicieron algo concreto a favor de ellos.

A los únicos que siempre defendieron, convirtiéndolos en héroes, fueron a los miembros de las Fuerzas Armadas de alto rango, que dieron las órdenes o fueron cómplices de las violaciones de derechos humanos más salvajes que se cometieron, no solo contra los integrantes de SL y el MRTA, sino principalmente contra la población inocente, “entre dos fuego”.

Claro, si el 75% de las víctimas fueron –según la CVR- personas que vivían en zonas rurales, pobres, analfabetos o con solo primaria y quechuahablantes; esos otros (indios, cholos, campesinos), que nada tienen que ver con el país oficial y que más bien son sospechosos de todo lo malo que ocurre. Muy distinto hubiera sido si las víctimas pertenecieran a esa burbuja en la que ellos viven.

La defensa de la impunidad y de las leyes de amnistía, también han sido parte de sus “códigos de ética”: a los violadores de derechos humanos hay que perdonarlos, sin importar las atrocidades que hayan cometido, porque lo hicieron por nosotros.

Y quienes defendían los derechos humanos corriendo todo tipo de riesgos, frente a los grupos subversivos y frente a quienes desde los gobiernos se dedicaban a violar los derechos humanos, siempre los calificaron de cómplices, de organismos grises o, en el mejor de los casos, tontos útiles.

Todos ellos celebraron cuando el Arzobispo de Lima, Monseñor Cipriani, dijo que “los derechos humanos eran una cojudez”; perdón, una precisión, esa expresión tan católica, romana y apostólica, nuestro Cardenal no la dijo respecto a los derechos humanos sino sobre la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, instancia que existe desde 1985, integrada por más de 70 organizaciones, muchas de ellas vinculadas a esa parte de la Iglesia Católica que siempre ha defendido los derechos humanos, a diferencia de Cipriani que, estando en Ayacucho, no hizo nada para evitar las atrocidades que se cometían todos los días.

Hace tan solo unas semanas, esos conversos de último minuto a favor de los derechos humanos, defendían el decreto legislativo 1097, con el que Rafael Rey, uno de los vicepresidentes de la candidata del fujimorismo, intentó pasar camufladamente, una nueva Ley de Amnistía provocó el rechazo de las organizaciones de derechos humanos y del periodismo independiente, además de la renuncia de Vargas Llosa al “Espacio de la Memoria”.

Estos medios y gente inmoralmente antiderechos humanos, pro impunidad, creyentes del la “barbarie contra barbarie”, son los que ahora se agarran de las violaciones de derechos humanos de las que se le acusa a Humala, para convertirse en los más grandes defensores de derechos humanos. Lean si no a Mariátegui, Martha Meier y Dubois, a quienes volvemos a retar nos saquen una sola palabra que hayan dicho antes a favor de los derechos humanos. Una sola.

¿Son ellos los que nos van a dar clases de derechos humanos? Al parecer ya han pedido su incorporación “a la cojudez de la Coordinadora”, institución que está evaluando si este año les da el premio nacional de derechos humanos.

¿Por qué han pasado del desprecio total por los derechos humanos, a defenderlos obsesivamente? Porque levantar lo ocurrido en Madre Mía es otra de las maneras de chancar a Humala. Siguen despreciando los derechos humanos, pero, con el desparpajo que caracteriza a estos medios y a sus representantes, los usan con fines políticos.

Pero acá no termina esta actitud de manipulación política del tema de los derechos humanos. Critican a las organizaciones y a las personas que, en el lado opuesto a ellos, durante más de 30 años vienen dedicándose a la defensa de los derechos humanos. Para ellos, estas organizaciones y personas, debido a las denuncias contra Humala por lo ocurrido en Madre Mía, deberían estar con quien representa la dictadura fujimontesinista.

De esa manera no solo golpean a Humala, sino también a quienes siempre detestaron, justamente por defender lo que ellos creen que debería desaparecer cuando su uso no sirve a sus intereses: los derechos humanos.

Frente a lo ocurrido en Madre Mía reiteramos lo dicho, porque es absolutamente falso que –como dicen algunos– hayamos evadido el tema (ver el comunicado de la Coordinadora y otros escritos de instituciones parte).

Voto con garantías y condicionado Sería realmente absurdo que quienes defendemos los derechos humanos, creamos que el mal menor en estas elecciones sea la vuelta de la dictadura fujimorista, caracterizada por lo que ya se ha dicho hasta el cansancio: reelección inconstitucional, creación del Grupo Colina y cientos de violaciones de derechos humanos, fraude electoral, esterilizaciones forzadas de mujeres, compra de medios y periodistas, vínculos con narcotráfico y armas. Régimen del que fue parte la actual candidata.

No estamos por el voto viciado, porque si bien es una actitud democrática válida, a la vez es hacerse corresponsable del resultado que salga, ya que si se vota de esa manera, se termina ayudando a quien tenga más votos.

Otros se han quedado en el “NO A KEIKO”. Opción también valida, pero que si bien la debilita a ella como candidata, no ayuda a fortalecer a su contendor, lo cual es indispensable para que el fujimorismo no gane.

La otra posibilidad es un voto a favor de Humala, con una convicción total a favor de él, en términos de su trayectoria y acciones futuras, como es el caso de las personas que pertenecen a la organización política humalista o a la alianza de Gana Perú.

Sin embargo, hay otra opción asumida por un grupo significativo de peruanos y peruanas: ante el escenario electoral que nos ha tocado vivir, -el mismo que no habríamos deseado-, teniendo que optar necesariamente por uno de los dos candidatos, y estando convencidos de que la vuelta del fujimorismo sería lo peor para el país, la decisión es apoyar a Humala, si es que da garantías, (lo que ha cumplido), bajo condiciones del cumplimiento de sus promesas y solo hasta el 5 de junio, fecha en que comienza la fiscalización.

Hemos optado además por un candidato que no negamos tiene puntos críticos en su trayectoria, (de lo contrario no habría nada que discutir), razones por la que antes lo criticábamos severamente, pero que creemos ha cambiado.

De nuevo, quienes hemos adoptado esta posición nos hemos comprometido a realizar una labor de fiscalización a partir del día siguiente del triunfo de Humala, tanto frente a los hechos de su pasado como frente a lo que haga a partir de ese momento.

Y esa labor de fiscalización respecto a su pasado comprenderá los hechos que contra él se señalan: Locumba, andahuaylazo y Madre Mía.

En lo de Locumba hay solo el audio de Montesinos contra él y las llamadas a la base militar de ese lugar, que podrían haber sido para saber el estado de la situación. En todo caso, si el candidato fuera hombre de Montesinos: ¿qué sentido tendría que él arruinara la candidatura de Humala, cuando al no hacerlo, podría tener en sus manos, al próximo presidente que salga, sea Keiko u Ollanta?

Lo del andahuaylazo, si bien es obvio el enorme error que cometió al no deslindar inmediatamente con su hermano, su responsabilidad disminuye al haber tomado esa actitud sin estar en el lugar de los hechos y ni siquiera en el Perú. Prueba de ello es que él no está comprendido en el proceso, ni por el levantamiento ni por el asesinato de los cuatro policías, hecho condenable desde todo punto de vista.

El caso de Madre Mía, deberá ser también uno de los temas que se debe continuar investigando, con la fiscalización de todos. Es cierto que el caso fue inicialmente impulsado por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, pero esa denuncia concluyó en una absolución en dos instancias, ratificadas a nivel de la Corte Suprema. Se podría alegar que en el Perú el sistema de justicia es poco confiable e independiente, lo que es cierto.

¿Pero, por qué esas sentencias tendrían que haber favorecido a Humala en lugar de perjudicarlo, si la injerencia política que prima en el sistema de Justicia no se podría considerar a su favor, sino más bien en contra? El otro hecho importante es que quien vio el caso en última instancia fue una sala de la Corte Suprema presidida por César San Martín, un juez probo e insospechable.

Y no es cierto, que a San Martín solo le quedará archivar el caso, al no haber testigos; él podría haber declarado la nulidad del proceso y retrotraerlo hasta donde tuviera que realizarse una investigación más profunda.

Además, dicha absolución pasó antes por las manos del fiscal Victor Cubas (que opinó que no había mérito para acusar) y luego por la sala de Jimena Cayo, la que tampoco encontró responsabilidad penal. Ambos también magistrados insospechables.

Ahora, lo cierto es que el caso puede continuar investigándose con la supervisión de todos, ya que sigue abierto a partir de la retracción en las declaraciones de varios testigos.

¿Por qué han pasado del desprecio total por los derechos humanos, a defenderlos obsesivamente? Porque levantar lo ocurrido en Madre Mía es otra de las maneras de chancar a Humala. Siguen despreciando los derechos humanos, pero, con el desparpajo que caracteriza a estos medios y a sus representantes, los usan con fines políticos.

Prueba de la utilización que se quiere hacer del caso, es que Perú 21, le acaba de dar una gran cobertura a las declaraciones de un testigo contra Humala. Posteriormente se descubrió que él no estuvo en la zona en la misma época que Humala, que hablaba de oídas sobre lo principal y que se trataba de alguien con un prontuario conocido. ¿Periodismo?

Sabemos muy bien que los derechos humanos no se evalúan al peso; toda violación de derechos humanos es grave en sí misma y, por tanto, es imperdonable y sancionable.

Pero la violación sistemática de ellos de parte de los fujimoristas (al punto de que la CVR señaló que Belaunde y García solo tenían responsabilidad moral y política frente a esas prácticas, mientras que Fujimori sí tenía responsabilidad criminal), es un argumento contundente para descartar de plano al fujimorismo. Y sí tiene que haber un rechazo por principio del fujimorismo, la única opción que queda es la de apoyar al otro candidato, en los términos planteados, lo que no significa avalar de manera incondicional ni su pasado ni su futuro.

Qué más prueba de que esta es la mejor manera de proceder, que casi todos los sectores decentes del país, han asumido de manera explícita un “No A Keiko”, lo que conduce implícitamente a apoyar a Humala, ya que no llaman al mismo tiempo a votar viciado, como lo han hecho algunos. En esa lista hay escritores, artistas, jóvenes, dirigentes sociales, profesores, representantes de sociedad civil, etc.

También sorprende que quienes han salido a utilizar con más frecuencia el caso de Madre Mía, no se hayan tomado el trabajo de hacer una investigación a fondo, pese a que se trata generalmente de periodistas. Solo se han quedado en los testimonios presentados.

Sin perjuicio de lo dicho anteriormente, también resulta inexplicable que los que votaron la vez pasada por Alan García, alegando que “era el mal menor”, ahora digan que no lo podrían hacer por Humala debido a lo de Madre Mía. Tendrían que explicar cómo así lo pudieron hacer por Alan García, sin hacerse ningún problema, si él estaba vinculado a cientos y miles de violaciones de derechos humanos.

Tomado dehttp://www.revistaideele.com/node/1017

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Historiadores se pronuncian contra el fujimorismo

El día de ayer 29 de Mayo del 2011 el diario La República publicó el siguiente comunicado

A la opinión pública:

En los próximos días, nuestro país enfrentará un momento crucial. Como ciudadanos, tendremos que elegir a un nuevo gobernante entre dos opciones. Una de ellas es la Sra. Keiko Fujimori, cuyo entorno es el mismo que dirigió al país en la década de 1990 bajo la jefatura de su padre, Alberto Fujimori, actualmente en prisión por delitos de corrupción y crímenes de lesa humanidad.

Frente a esta circunstancia, los historiadores e historiadoras abajo firmantes expresamos nuestro más enérgico rechazo hacia el proyecto político que ella y su organización representan. El fujimorismo fue el responsable de la destrucción de la institucionalidad democrática y la formación de la mayor red de corrupción de nuestra historia, de cuyos efectos el país ha buscado recuperarse en la última década.

Por ello, en tanto estudiosos de nuestro pasado y promotores de la vigencia de la memoria histórica de nuestra nación, instamos a la ciudadanía a no olvidar el legado antidemocrático y corrupto del fujimorismo. Recordar la historia a veces nos puede resultar desagradable, pero es la única manera de ser conscientes de que hay errores que no podemos repetir para poder construir un presente digno y un futuro con esperanza.

Por medio de este documento queremos dejar constancia de nuestro compromiso, sea cual fuere el resultado de las elecciones, de defender el Estado de derecho, los valores democráticos y el pleno respeto a los derechos humanos. De igual manera, nos mantendremos vigilantes para garantizar la independencia de la investigación histórica, única forma de evitar la manipulación del discurso histórico con fines políticos.

Lima, 26 de mayo de 2011

Carlos Aguirre, University of Oregon, Eugene, DNI 09068961
Cristóbal Aljovín de Losada, Pontificia Universidad Católica del Perú
Fernando Armas Asín, DNI15355225
Jesús Cosamalón, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 08023897
Marcos Cueto, DNI 10265401
Marco Curatola, Pontificia Universidad Católica del Perú
Nicanor Domínguez, Boise State University, Idaho, DNI 08761340
Paulo Drinot, University of London, DNI 06522303
Alan Durston, York University
Lydia Fossa, DNI 08192239
Jefrey Gamarra, Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga
Paul Gootenberg, Stony Brook University, New York
Greg Grandin, New York University
Karen Graubart, University of Notre Dame
Jaymie Patricia Heilman, Universidad de Alberta – Canadá
Iván Hinojosa, Pontificia Universidad Católica del Perú
Peter Klarén, George Washington University
Ana María Lorandi, Universidad de Buenos Aires, DNI 2312109
Pablo F. Luna, Université Paris Sorbonne, DNI 06519231
María Emma Mannarelli, Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Nelson Manrique Gálvez, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 07779676
Sara Mateos FM CE000306897
Carmen McEvoy, University of the South, Sewanee, DNI 25681089
Cecilia Méndez, University of California, Santa Barbara, DNI 087-99664
Augusto Ortiz de Zevallos, Universidad de Londres, DNI 10544624
Rachel Sarah O’Toole, University of California, Irvine
Alfonso Quiroz, Baruch College and Graduate Center, City University of New York
Francisco Quiroz, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 25505843
Gabriela Ramos, University of Cambridge, DNI 08201269
Gerardo Rénique, City College of the City University of New York, DNI 06350465
José Luis Rénique, Lehmann College, City University of New York, DNI 06379628
Claudia Rosas Lauro, Pontificia Universidad Católica del Perú, 09869770
Natalia Sobrevilla Perea, University of Kent, DNI 09339931
Imelda Vega Centeno, 07182076
Teresa Vergara Ormeño Pontificia Universidad Católica del Perú/Universidad Nacional Mayor de San
Charles Walker, University of California, Davis 213213059
Pablo Whipple Morán, Pontificia Universidad Católica de Chile
Antonio Zapata, Pontificia Universidad Católica del Perú
Carlos Aburto, Instituto Superior de Estudios Teológicos Juan XXIII, DNI 07756818
Gabriela Adrianzén, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 42679412
Roisida Aguilar, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 23935505
Patricio Alvarado Luna, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 71236875
Yoni Amanqui Tacar, Universidad Nacional San Agustín de Arequipa, DNI 42679412
Víctor Arrambide, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 40397390
Maribel Arrelucea, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 09717169
Alfredo Ávila, Universidad Nacional Autónoma de México
Jorge Bedregal La Vera, Universidad Nacional San Agustín de Arequipa, DNI 29539030
Yanina Blanco, Asociación Cultural Hataryllaqta – Universidad Nacional Federico Villarreal
Jelke Boesten, University of Leeds
Ernesto Bohoslavsky, Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina, DNI 24136006
Elena Botton Becerra, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI  42321207
Jorge Bracamonte, DNI 06408853
Andrea Valentina Calderón, Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, DNI 45575863
Juan Carlos Callirgos, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 08769170
Alonso Campos, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 45457339
Jorge Cárdenas Arana, Universidad San Martín de Porres, DNI 70275722
Gerardo Castillo, Pontificia Universidad Católica del Perú, DIN 07976242
Cristián Castro García, University of California, Davis
Rocío Córdova, Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, DNI 40982402
Miguel Costa Vigo, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 09877239
Steve Cote, University of California, Davis
Yeidd Alonso Chávez Huapaya, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 10762808
Luis Chávez Lara, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 42920615
Bartholomew Dean, University of Kansas
Erick Devoto, Universidad de Lima, DNI 06802491
Carla Di Franco, DNI 40003505
Juan Miguel Espinoza, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 45556767
Julia Famularo, Georgetown University
Román Flores, Universidad Pablo de Olavide (Sevilla), DNI 10587205
Juan Fonseca, Universidad Bíblica Latinoamericana, DNI 09759298
Marcos Garfias Dávila, Instituto de Estudios Peruanos, DNI 10341811
Milton Godoy Orellana, Universidad Academia de Humanismo Cristiano – Chile
Ricardo Guerrero, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 40840241
Francisco Hernández Astete, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 07865911
Pedro Hernández Madrid, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 43368455
Renzo Honores, DNI 32109032
Edwin Huancahuari Carrasco, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 41942154
Gisela Hurtado, Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, DNI 09673972
Daniel Iglesias, Université Paris Diderot-SEDET
José Luis Igue, University of California, Santa Barbara, DNI 41541782
Milagros Lazo Castro, Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne, DNI 44908219
Juan Carlos La Serna, Universidad de Lima, DNI 40814681
Beatriz Margarita Leal, Pontificia Universidad Católica de Chile
Adrián Lerner, Instituto de Estudios Peruanos, DNI 43810632
David Ricardo Antonio Leyva Jiménez, DNI 10799315
Álex Loayza, El Colegio de México, DNI 09872234
Christian Maldonado, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 09652577
María Paula Maraví, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI: 06803197
Lawrence W. McMahon, Georgetown University
Victor Maqque, Universidad de Notre Dame, EEUU. DNI 01332195
Francisco Medina Chávez, DNI 18011423
Javier Medina Landeo, DNI 21557800
Michael Mendieta, Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes, DNI 06802188
Cynthia Milton, Université de Montréal
Jorge Moreno Matos, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 06633042
Martín Muñoz, DNI 45293586
Carolina Murga, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 41871349
Valeria Neves, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 40960324
Nicolás Ocaranza, École des Hautes Études en Sciences Sociales – París
Pablo Ortemberg, Argentina, Documento de Identidad 24127084
Shirley K. Pazos Bashualdo, DNI 42279172
Juan Paulo Palacios, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 43373808
Liliana Peñaherrera Sanchez, DNI 06645507
Alex Pimentel, DNI 42229326
Javier Puente Valdivia, Georgetown University, DNI 41517435
Rosa Pulido, Pontificia Universidad Católica de Chile
José Ragas, University of California, Davis DNI 10587115
Monica Ricketts, Temple University
Milagros Rodríguez, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 422758887
Roxana Rodríguez-Cadilla, DNI 09673363
José Luis Rodríguez, Universidad Nacional Federico Villareal, DNI 46026471
Juan Pablo Ronco Castillo, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 42814481
William San Martín, University of California, Davis
Álvaro Sialer, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 40036965
Matteo Stiglich, University of California, Berkeley, 41276815
Juan José Torre, DNI 10734811
Nicola Torriti Zolezzi, DNI 40960583
Jorge Valdez Morgan, Pontificia Universidad Católica del Perú DNI 40087220
David Velásquez Silva, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 40852804
Pedro Vera, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 42432438
Elver Vergara, Asociación Cultural Hataryllaqta – Universidad Nacional Federico Villareal
Roel Alonzo Torres, Pontificia Universidad Católica del Perú, DNI 10723476
Constanza Calamera, C.E. 000029451
Jeanett Joyo, DNI 10249254
Francisco Medina Chávez, DNI 18011423
Javier Medina Landeo, DNI 21557800
David Ricardo Antonio Leyva Jiménez, DNI 10799315
Juan Paulo Palacios, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, DNI 43373808
Shirley K. Pazos Bashualdo, DNI 42279172
Daniela Torres-Torreti, University of California, Davis
Marylin Vásquez Gonzales, Escuela de Periodismo Jaime Bausate y Mesa, DNI 45941764
Héctor Velásquez, DNI 06994867
Agradecemos también a aquellos colegas que por razones personales y profesionales no pueden adherirse públicamente al presente pronunciamiento pero que nos han hecho llegar su apoyo y solidaridad

Para una relación actualizada de las firmas, y para enviar tu adhesión, ve al blog de del historiador José Ragas http://historiaglobalonline.com/2011/05/pronunciamiento-de-historiadores-frente-al-retorno-del-fujimorismo/comment-page-1/#comment-3146

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¿Cómo Keiko pudo llegar a ser candidata?, se pregunta el New York Times

¿Cómo pudo ser candidata?

“ En algunos países una historia familiar tan complicada constituiría un obstáculo para alguien que busca ser elegido presidente. Pero no en el Perú” dice Simón Romero en el New York Times del 27 de Mayo del 2011, sobre Keiko Fujimori, para vergüenza de nuestro sistema judicial y estándares éticos como sociedad. En efecto, la pregunta no es cómo una persona con tal historial a cuestas está tan cerca de convertirse en la primera mujer presidenta del Perú (¡!). La pregunta es ¿cómo pudo llegar a ser candidata?

El artículo cita también al ex-embajador de EEUU en el Perú, Dennis Jett, haciendo una analogía entre Keiko Fujimori y la hija de Nixon. Sería, dice Jett, “como tener a Tricia Nixon postulando a la presidencia a la edad de 35 años, si su padre hubiera recibido la condena carcelaria que merecía, con un programa consistente en nada más que perdonarlo”, afirma Jett.

Resulta interesante que el artículo, que aparece, entre otras, con la foto que adjunto, se publique en la sección “Saturday Profile” dedicada por lo general a personalidades carismáticas, con lo cual se nos manda un  mensaje un tanto ambiguo.  No obstante la cita inicial, creo que la posición del fujimorismo está bien representada en este artículo, que cita a  a K. Fujimori at large, incluye fotos de su vida en familia y remata citando a un un fujimorista de a pie. Pero también proporcionan, por otro lado, un recuadro con fotos y testimonios referentes a los asesinatos de  La Cantuta.

En conclusión, no quedamos nada bien, internacionalmente, con esta candidatura. El artículo se titula “A Second Fujimori Contends for Peru’s Presidency”, New York Times del 27 de Mayo, 2011 y se encuentra en http://www.nytimes.com/2011/05/28/world/americas/28peru.html?scp=2&sq=Peru&st=cs.

Otro sí: si bien varias veces he sido crítica del New York Times por mandar mensajes velados pretendiendo neutralidad, ahora, comparándolo con lo que se ha convertido la mayor parte de nuestra prensa nacional en esta campaña electoral (hablando de estándares éticos…) debo decir, gracias New York. Times.

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